miércoles, 25 de mayo de 2016

Lo siento

Lo siento.
Lamento haberte traicionado, 
haber pensando en mi  y no solo en lo que necesito si no en lo que quiero
Lo siento.
Lamento quebrar las reglas, ir en contra de lo que siempre pensé o siempre dije.
Lo siento.
Lamento haberte defraudado, lamento haberte herido,
pero no podía conformarme con no intentarlo,
no fue intencional, no lo provoqué, ni si quiera lo intuí.
Ésta vez fallé, no por que crea que me equivoqué,
si no por que no lo vi venir.
Intenté evitarlo, pero ya era demasiado tarde.
Y si bien cuando conversamos te dije que no tenía solución, hoy la tengo.
Voy a ser feliz, voy a hacer que valga la pena.
Tal vez no sea lo mismo ahora ni nunca,
Lo siento.  

domingo, 20 de marzo de 2016

Puedo decir más de lo que ya he dicho

Decir por ejemplo que somos bastante compatibles y que tenemos básicamente el mismo sentido del humor. Las conversaciones fluyen desde temas trascendentales tales como  la manera de sobrellevar una relación, futuro profesional o emprendimiento personal hasta huevadas como tirarse pedos.
Me siento cómoda cuando estoy contigo, no tengo que fingir ser agradable, ni reirme suavecito, tampoco tengo que fingir que soy dura y nada me afecta. 
Puedo ser como me de la gana de ser y tú solo me acaricias la cabeza como un cachorro travieso.
Me gusta como sonríes, pareces un niño al que le acaban de comprar un helado y adoro como se arquea tu boca cuando haces puchero. 
Me tomas por la cintura y me pegas a la pared, me "cuidas" de la calle y tomas una actitud de caballero, me trates como una mujercita y luego te acercas a mi oído para decirme lo que me haras por la noche, sueles meterme la mano super caleta y luego te burlas de mi ausencia de poto.
Te siento real, no tienes intenciones de quedar bien con nadie. 
Todo eso muy aparte del sexo. Muy aparte de los besos, el cariño que manifiestas más que yo. 
Tienes el celular lleno de mis fotos, increíblemente solo conservas las que llevo ropa puesta y creaste un playlist con mi nombre. 
Tenemos planes de visita a muchos lugares y uno que otro viaje juntos. Me gustaría mirarme con tus ojos y descubrir por qué te parezco graciosa. Descubrir por qué dentro de todas las cosas raras que te gustan yo soy una de tus favoritas.
Y es genial que todo haya iniciado con una amistad, que ambos presentamos nuestra peor cara y que aún así nos encontramos agradables.

Ahora siento tranquilidad, y eso es suficiente.

jueves, 17 de septiembre de 2015

De pronto

De pronto, todo el mundo apellida como tú.
De pronto, todos huelen como tú.
De pronto... La vida decide recordarme que existes pero que no estás aquí.

lunes, 7 de septiembre de 2015

Insomnios Telefónicos

Una mezcla de emoción, excitación, algarabía e incertidumbre atacan mi cabeza y estómago cuando te escribo, qué decir de cuando te veo, te huelo y te siento.

No logro descubrir exactamente que lo provoca. No sé si es tu sonrisa pervertida, tus cejas señalando pregunta más no respuesta o tú distancia, la forma en la que esquivas mi cercanía, mis intenciones y mis ganas.
  


El ambiente siempre inicia tenso, con intentos torpes  de conversaciones gastadas y típicas, con dramas tuyos e incoherencias mías... hasta que sincronizamos, engranamos y empezamos a funcionar, sabiendo que el final no es próximo ni claro, pero qué más da.

Quiero que sepas que te presto mucha atención cuando hablas junto al desesperado intento de sacar de mi mente la infinidad de veces que he te visto desnudo, como tu cuerpo es tan distinto a como lo había imaginado y como tus besos proyectan otro tú. Por eso sonrío siempre, por eso me sudan las manos más que de costumbre, por eso me sonrojo seguido y me porto como una niña avergonzada.

Giran, además, todas las veces que me has hecho reír con tus genialidades y tus tonteras, todas las veces que me hiciste feliz por un instante. Y mi pérdida en un mundo paralelo de recuerdos y fantasías termina cuando una sola pregunta me regresa a la realidad: ¿Por qué aún no me haz dejado?

martes, 1 de septiembre de 2015

Alma Verde

Te he dicho un par de veces que quería escribir para ti y creo que no he logrado convencerte. Es difícil, vaya que lo es, sentarme a sólo imaginarte. 
Dentro de mi cabeza he formado un idea de ti y de tu forma de hablar. Del color de tu cabello al sol y algún tic nervioso. Lo tienes, muerdes tus uñas pero no se si por angustia o emoción. He visto tus manos... Uy tus manos. Aquellas que cargan día tras día encendedores de colores cargados con gas. 
Me pregunto si llevas el olor impregnado en los dedos, en tu ropa, en la piel. Imagino tu voz y tu sonrisa. Así como tu personalidad y tu forma relax de vivir. 
Me pregunto si llevarás algo más contigo, algo que te una aquí, que te haga sentir acá aunque tu cabeza y cuerpo estén allá. Si tienes algún color favorito, Rojo como tu fuerza? Azul como tu serenidad? O verde ...como tu alma.

lunes, 20 de julio de 2015

Es uno de esos días que no sólo me levanté con el pie izquierdo, mi lunes llegó acompañado con un humor de mierda. 

Estoy cansada, mi mala suerte me ha agotado notablemente y después de mi episodio de histeria, decidí que no quiero nada.

No quiero despertar temprano.
No quiero banarme, no quiero sentir frío a las 6 am.
No quiero tomar micro.
No quiero trabajar en algo que apenas me gusta.
No quiero adivinar que hay para almorzar.
No quiero hacer amigos.
No quiero salir con alguien. Intentar ser agradable y no intensa, sonreirle, reirme de sus bromas, pagar mi café. 
No quiero ser su mujer ni quiero que sea mi hombre.
No quiero quererlo.


miércoles, 1 de julio de 2015

Combo de Chifa

Me gustas. Me gustas más de lo que me gustabas la primera vez que te vi, es cierto, pero hoy solamente me gustas.

Me gustas cómo cuando te vi levantar la ceja por primera vez. Me gustas cómo cuando te vi observarme las manos, el cabello, cómo no sacabas los ojos de mi boca. Me gustas todas las veces que te vi sonreír y las que sólo imagino a través de una pantalla.

Me gustas cómo un combo de chifa, Chijaukay y Kan Lu Wantan... salado y dulce.

Me gusta tu sarcasmo, tu risa, tu inseguridad. Tu seguridad para decir que no eres inseguro. Me gusta que dudes pero que al mismo tiempo te sientas cómodo conmigo. Que digas que no estás listo y que de verdad no lo estés. Que repitas casi todo el tiempo que quieres ser sincero pero nunca sepas como serlo. Me gusta que intentes buscar palabras para no sonar tan rudo, es realmente agradable confirmar que eres una buena persona.

Me gusta tu sencillez acompañada de tu gran ego.

Me gustan tus ojos, tus cejas, tu boca, tus manos. Tu criterio, respeto, tu morbo.

Me gusta tu seriedad y tus chistes monses, la manera en la que continuas mi juego, la manera en la que te desarrollas en mi mundo.

Me gustan tus planes, sueños, metas y logros, me gusta que aún te sientas incompleto.

Me gusta que tengas una idea de mi, de como soy y de lo que quiero. Me gusta que estés equivocado en muchas cosas y que hayas acertado perfectamente en otras.

Me gustas, me gustas cómo el primer día que te vi, cómo el primer día que salimos, cómo la primera vez que te vi desnudo. Me gustas, hoy solamente me gustas.